lunes, 4 de junio de 2012

Desencuentros

Aún no ha pasado y ya te echo de menos. Aún no te has ido, aún compartimos el oxigeno, la cama y más de un besos aunque no deberíamos, aún no ha pasado y sin embargo a veces, parece que ya te has ido.
Y entonces me pongo a llorar como si esto no fuera conmigo, como si no entendiese a que vienen tantos reproches y tantos recuerdos amontonados criando polvo en las esquinas de nuestra habitación, como si no lo supiera ya... y te echo de menos y me siento culpable por no haber sabido cuidarme y cuidarte por no haber sabido cuidarnos. Tus fotos, quiero decir, las fotos, las nuestras, me cogen un nudo en el pecho cada vez que aparecen sin querer mientras busco cualquier tontería en el escritorio y entonces no lo puedo evitar...porque tengo miedo y me siento culpable por todo. Y aún no te has ido...
No sé lo que será cuando te vayas, cuando no duermas conmigo, cuando para verte necesite pedir(te) permiso...


domingo, 27 de mayo de 2012

Dónde están los poemas



-Algo así fué lo que le pasó a tus (mis) flores cuando te fuiste.

- Nunca me he ido.

-¿He dicho cuando "te fuiste"? Quería decir cuando vienen los fantasmas a recordarme que puedes irte cualquier día.

-No sabría respirar en un mundo extraño y cruel en el que no existas.

jueves, 22 de marzo de 2012

XXII

Oírte hablar, es decir, que me llames y escuchar tu voz es ese algo que todo el mundo espera pero que está mal confesar. Cuando me llamas y escucho tu voz siento lo mismo que siente Marta cuando se ve a escondidas con Álvaro, es como mil besos juntos, es la frase correcta en el momento justo, como abrir un huevo kinder, un helado en pleno invierno o esa canción que cantas bajito cuando me llamas y escucho tu voz que es como un café por las mañanas, una ducha y un pijama caliente, tu voz que es tan de esa manera de la que tantas veces me he imaginado en tu cama.

lunes, 12 de marzo de 2012

XII

Voy a explotar. Tengo que explotar por algún sitio. Tarde o temprano.
No se si estaré creciendo, si estoy más enamorada de mi de lo que nunca lo he estado de ti, si me equivoco o si es ahora cuando acierto. No se si escucharme o pegarme un guantazo por niñata y por estúpida.
Estoy entre la gravedad cero y los tres metros bajo tierra. No tengo termino medio y además soy una caprichosa.
Te juro que a ratos te odio, pero me enfado si no me abrazas. Tengo miedo otra vez. Porque me temo más a mi misma que a cualquiera de tus balas.
A ratos no se quien soy. Y yo ya había aprendido quien era.
Pero ahora me siento sola y las voces que se pelean en mi cabeza no me dejan estar sola.
No pretendo que me entiendas. Ni siquiera yo lo hago. Es que necesito un abrazo y un café y La Tertulia o estar sola, o dejar de escucharme a mi o que alguien me diga que no me estoy equivocando, que esto es pasajero, que todo va a salir bien...
O que en vez de querernos tanto, nos queramos bien.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Mi fantasma

Tu voz hoy no sé por qué no parecía tu voz... Será que te estás yendo poco a poco, pero sin querer irte del todo, como aquella noche. exactamente igual.

domingo, 19 de febrero de 2012

Tu camiseta y mis contradicciones 2.0

Y desde aquel día aquella se convirtió en su camiseta favorita. Y por eso se la ponía en todos los conciertos, esperando que, como aquel día ella apareciese, sola y de la nada dispuesta a regalarle, aunque solo fuese aquella noche, todas las estrella de la cuidad.

domingo, 5 de febrero de 2012

No sé...

Tal vez es que tú estás hecho para naufragar de cama en cama. Después de todo lo que hablamos aquella noche, ahora se que tú nunca fuiste hombre de un solo par de piernas. El amor no es amigo de las matemáticas. Seria bonito volverte a ver. Tan bonito como esas canciones, tan bonito como tus poemas, tan bonito como aquella noche que fue tan bonita.